Entrevista a Rafa Fernández, fundador y CEO de CEMA Baterías, en Extradigital

Entrevista a Rafa Fernández, fundador y CEO de CEMA Baterías, en Extradigital

La visa de un sueño le llegó a Rafa Fernández, fundador y CEO de CEMA Baterías, conduciendo, trabajando, en un camión. La inspiración es un chispazo que normalmente viene acompañado de una buena dosis de fracasos y una pócima de visión. Una mala experiencia con una batería de segunda mano le ofreció una oportunidad de emprender y la aprovechó. Superó sus miedos y barreras, explicó su proyecto y consiguió financiación. Y a partir de ahí «keep pushing». Hoy se ha convertido en el gigante andaluz de las baterías.

¿Qué posición ocupa CEMA Baterías en el mercado?

En España estamos posicionados en el pódium, entre los tres primeros, de la exportación. Superamos los 10 millones de euros de facturación, y en plantilla somos 17 personas, a los que hay que sumar las colaboraciones externas. Tenemos aproximadamente 2000 metros de instalaciones y más de 40.000 baterías en stock. Además, tenemos una política de acuerdos con empresas de cinco países, tres continentes. Sabemos que podemos llegar más lejos y estamos apostando por ello.

Y no habéis tocado techo…

Sigue siendo un proyecto porque todavía estamos al 5% de lo que aún podemos ser más. El campo de la batería es un mundo donde queda mucho por hacer. Es una empresa estructurada, con almacenes, con mucho material, pero sigue un proyecto porque el futuro así lo demanda.

¿Se imagina un mundo sin baterías?

Rotundamente no. No solo hablamos de baterías de coches, ni mucho menos. Hasta a nosotros mismos se nos escapan aplicaciones que pueden tener, como la ropa inteligente o un dron. Prácticamente todo lleva batería y es una carrera que no tiene marcha atrás.

¿Cómo un proyecto que sale de los sueños, en un camión, ya están en varios países del mundo?

No es que tengamos oficinas en otros países, pero sí acuerdos. Tenemos una red importante en el ámbito nacional, participamos en ferias. Pero necesitamos estar allí donde hay demanda, y otras empresas sí están en mercados diferentes. Nosotros no podíamos quedar atrás. Entonces abrimos en Portugal, Marruecos, Reino Unido y de ahí al salto a América y al Sur de África. Tiene su complejidad porque tienes diferentes horarios, idiomas, monedas … y además trabajamos con un producto perecedero que no puede estar en el almacén más que un tiempo determinado. Pero esa dificultad es nuestra oportunidad, porque si no todo el mundo lo haría.

¿Y cuál es el secreto?

Nuestra filosofía es el “keep pushing”, seguir empujando. Ante cualquier dificultad, seguimos. Hay que ir a por todas, todos los días y todas las horas. Eso no ha llevado a donde estamos.

Por último, se atreve a dar un consejo como emprendedor de éxito.

No soy de dar muchos consejos, pero a quienes quieren iniciar una actividad solo advertirles que es muy sacrificado. Tienen que estar preparados porque la relación con familia, amigos o gente que conoce se puede resentir. No debe ser una huida hacia adelante, sino que lo tiene que sentir y tener motivación por hacer algo diferente.

 

Entrevista completa aquí.